Pensamiento Positivo: El Enfoque Optimista II

Camina como si nunca hubieras tropezado, ama como si nunca te hubieran herido


No se cree lo que se ve, sino que se ve lo que se cree; por ejemplo, si estás llamado a ser algo grande en la vida, harás, pase lo que pase, todo lo posible para avanzar hacia esa meta. No habrá nada que te detenga.

Por otro lado, si crees que el éxito está supeditado a la suerte o la casualidad, te descorazonarás y te contrariarás fácilmente cuando las cosas no te salgan según tu conveniencia. Tus creencias te empujan tanto hacia el éxito como hacia el fracaso. Por regla general, la gente adopta una de las dos formas que hay de mirar el mundo. La primera es la que se llama visión benevolente. Si tienes esta visión, lo normal es que creas que el mundo es un sitio bastante bueno para vivir. 

Tienes tendencia a ver el lado bueno para vivir. Tienes tendencia a ver el lado bueno de la gente y de las situaciones y a creer que a tu alrededor llueven oportunidades que podrás aprovechar sin problemas. Crees que, aunque no eres perfecto, no dejas de ser en general una personas bastante buena. Tienes fe en un futuro en el que tienen cabida tú y los demás. Eres, por encima de todo, optimista.

-Brian Trancy-


Sabemos por nuestra experiencia diaria que, cuando nos levantamos por la mañana con cierto optimismo, todo nos sale mejor. Incluso a las malas noticias podemos asimilarlas de manera más equilibrada y con una actitud más positiva. Cuando estamos de mal humor y descontentos, hasta las cosas más bellas nos ponen de mal humor. Entonces nos invade el descontento, la rabia y el odio hacia nosotros mismos o hacia los demás.

No estamos bien en nuestra piel y, así no podemos alegrarnos por una flor bonita ni por el canto de un pájaro, ni por el la sonrisa de un niño. Esto demuestra cuan importante es poder vivir en armonía consigo mismo.

-Dalai Lama-
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